martes, 31 de enero de 2012

UN SECTOR OLVIDADO

Por lo general esperamos siempre un acontecimiento trágico para reflexionar o tratar de enmendar errores  , el último siniestro ocurrido en el centro de rehabilitación Cristo Amanecer  ha despertado el sueño latente de nuestras autoridades que siempre dejaron de lado la salud mental  en nuestros centros de salud, de por sí con un rendimiento precario, lleno de reclamos y protestas que a diario se contemplan a nivel nacional, falta de infraestructura, mobiliario, medicinas, personal burocrático sin calificación, profesionales y técnicos que por la naturaleza de su gestión han aprendido una regla para  adecuarse a nuestro ineficiente sistema de salud,  la indiferencia.
No tenemos una infraestructura para nuestra salud mental,  de allí centros de rehabilitación tugurizados  sin una adecuada supervisión, sin personal idóneo, solo tenemos cárceles para olvidarnos del problema, pero el problema va más allá de saber cuántos drogadictos tenemos hoy.
El ministro de salud el Dr. Tejada recién sale a relucir tratando de justificar la problemática de este sector con datos  muy realistas, sin embargo también el necesito de  estas 27 muertes para encender la llama que esperemos se mantendrá a lo largo de toda su gestión a fin de mejorar este lamentable sector  encargado de la tranquilidad de millones de peruanos.
Debemos  aceptar que la problemática del sector salud  se ha acrecentado también por la calidad profesional que cada año salen de nuestras universidades  e institutos técnicos,  en este campo es muy poca la evaluación  académica que se ha hecho a estas instituciones,  porque la solución no está en generar más profesionales de la salud sino elevar el  nivel académico de estas,   se precisa  una preparación competitiva  a fin de tener profesionales  con una adecuada formación intelectual, humanista e inclusiva para conciliar con las culturas tradicionales  de todo nuestro país.
Hace años despreocupadamente se habla de la salud mental en nuestro país como una tarea desechada  y no contemplada por todas las autoridades que han llegado a ese sector,  jamás se han efectuado campañas adecuadas a través de otros ministerios como por ejemplo el MINDES o el ministerio de educación, simplemente dejamos este problema a la buena voluntad de las familias,  iglesias, asociaciones de buena fe, u  otras.
Aunque este factor es uno de los principales desencadenantes de nuestra inseguridad ciudadana y violencia familiar, siempre se prefirió  no tomarlo en cuenta,  en su lugar acrecentamos la idea de tener más protección o resguardo policial, porque al final cuando el problema está fuera de control los paganos de este problema social son nuestras fuerzas del  orden a quienes recurrimos.
Tenemos  solo 3 hospitales de salud mental, Emilio  Valdizan, Noguchi, y larco Herrera,  los cuales ven casos de Lima y provincias, los demás hospitales funcionan como entes  de apoyo en donde existen 2  o 3 especialistas que tienen a su cargo el tratamiento para miles de pacientes, por esta razón no es raro que tanto pacientes como familias recurran a otras asociaciones en busca de ayuda en especial aquellos de escasos recursos,  tengamos en cuenta que las enfermedades de salud mental son las más trágicas para el sector pobre de nuestra población porque dado su bajo nivel de cultura no pueden manejar estos tratamientos, las medicinas son costosas y si recurren a las generosas donaciones de medicamentos donados muchas veces estos empeoran el tratamiento de los pacientes, tampoco pueden encontrar personal sicológico que los ayude .
En  una noticia dada a conocer por el diario El Comercio  con pasmosa admiración se afirmo que para una población penal de más de 20,000 presos solo había un siquiatra,  esta misma situación se presentan en los demás hospitales donde los médicos especialistas se convierten solamente en expendedores de recetas, no hay  consultas adecuadas ni instrucciones , ni consejos adecuados,  nada,  estamos hablando de enfermedades  donde se debe encontrar un equilibrio de dosis en la medicación , así muchos pacientes y sus familias no regresan  siendo el sector cautivo para aquellas asociaciones de ayuda  a veces para bien o para mal.
Una iniciativa favorable manifestada por el Dr. Tejada es el proyecto donde se integren las municipalidades y las regiones,  esta problemática nos incumbe a todos, debemos concientizarnos  que no podemos  seguir tapando el  problema sino afrontarlo.
Sin embargo el Dr. Tejada es consciente de que la problemática también concierne al trato humano,  por el diario quehacer de su profesión es comprensible su temperamento pero que eso no signifique respetar el dolor ajeno ni menospreciar la situación de los pacientes, en la salud mental es primordial la confianza de medico al paciente.
Se entiende las limitaciones de personal  pero es necesaria una capacitación incesante en este sector,  generar  grupos de ayuda  considerando aquellos paciente recuperados o en vías de recuperación,  psicólogos con espíritu   se servicio  que sean el apoyo auxiliar de los médicos.
Un sector educación que promueva en los padres de familia la importancia de una salud mental  e instruirlos en caso de ayuda para guiarlos convenientemente. Un sector  del trabajo para  dar oportunidades a los peruanos con  limitaciones mentales cumpliendo requisitos pertinentes,  un Mindes que de orientación a todas las familias para terminar con prejuicios en el tratamiento de un enfermo mental. Un ministerio de la inclusión que  promueve la integración de todas las personas con tratamiento mental  desarraigando complejos sociales dañinos para este sector,  a través  de  distintas áreas como el deporte, el arte, este ministerio puede dar a los pacientes en vías de recuperación a tener un horizonte de esperanza.  Un poder judicial que provea leyes justas y adecuadas para este sector.
La iglesia en este sector ha sido el pilar más dispuesto a las familias, pero ellas también necesitan  programas de capacitación medico, psicológico y económico
Solo integrándonos  podremos enfrentar este flagelo que tanto daño está haciendo a nuestros jóvenes  y a la tranquilidad de nuestro país
Es momento de reflexionar  pero más importante actuar inmediatamente.

Sofía