sábado, 18 de octubre de 2014

DIA DE LA PERSONA CON DISCAPACIDAD



 

“SOLIDARIDAD”







 
 
 
 
 
 
 


Por Sofía Flores

 

En nuestro país celebramos el 16 de octubre como día de la persona con discapacidad, gracias a la decisión de un grupo de personas quienes en 1980 marcharon hacia el congreso exigiendo sus derechos, derechos contemplados en nuestra constitución Artículo 7° y respaldados por la ley 27050

 

Art.7 Todos tienen derecho a la protección de su salud, la del medio familiar y la de la comunidad así como el deber de contribuir a su promoción y defensa. La persona incapacitada para velar por sí misma a causa de una deficiencia física o mental tiene derecho al respeto de su dignidad y a un régimen legal de protección, atención, readaptación y seguridad.

 

Sin embargo como suele ocurrir en todo proceso por el reconocimiento de derechos, siempre hará falta la concientización  en  nuestra sociedad, el estado debe velar por el cumplimento de este derecho, pero las autoridades competentes poco podrán hacer si no transformamos nuestra manera de pensar y actuar frente a nuestros hermanos con discapacidad física o mental.

 

Con el transcurso del tiempo las personas con discapacidad física han conseguido algunos logros por ser parte integrante en nuestra sociedad , aunque aún falta mucho, la otra faceta está todavía en espera olvidados en medio de la vergüenza, el tabú, el temor y la ignorancia, ellos son los discapacitados mentales, quienes hace años solo podían aspirar a ser encerrados en distintos nosocomios de salud mental o como sinónimo de ellos “el Larco herrera” un nombre caído en el desprecio social , obviando injustamente   la importancia del apoyo social y económico que brindo don Víctor Larco Herrera en esta causa, así como a la noble labor del Dr. Hemilio Valdizan en su preocupación por darle un mejor trato a los enfermos mentales.

 

La discriminación, el prejuicio social y la falta de un política de concientización ha obstaculizado el proceso  para la aceptación de los enfermos mentales en la sociedad, ellos ahora gracias al avance farmacológico pueden tener la libertad de reinsertarse,  pero no podrán readaptarse si nuestra sociedad los margina, no podrán ser los seres humanos útiles en nuestro desarrollo  si no le damos las oportunidades que se merecen respetando y comprendiendo sus limitaciones.

Entendiéndolos podríamos prevenir los distintos conflictos sociales ocasionados por una falta de atención en la salud mental de las familias.

 

Es un hecho, toda búsqueda en la igualdad de derechos  ha conllevado a muchos sacrificios entre ellos romper las barreras del egoísmo, en el caso de los discapacitados nuestra sociedad no solo les pide responder como una persona normal y sin defectos, les exige demostrar  que  son mejores, introduciéndolos en una competencia desleal e injusta.

 

En la actualidad es muy poco lo realizado por el deseo de inclusión  hacia estas personas, MUCHAS VECES  LAS ACEPTAMOS POR LASTIMA O CARIDAD, PERO NO POR SOLIDARIDAD , en muchos casos vemos a nuestros hermanos discapacitados  con intolerancia , preocupación por tener que aceptarlos  y hasta desligarse del problema siguiendo nuestra tendencia al  “ese no es mi problema”, “no me interesa“, acrecentando  más el resentimiento social , un problema que podría ser superado si tuviéramos un sentimiento humano fraterno, comprendiéndonos unos a otros siendo tolerantes , porque nadie es totalmente perfecto.

 

 

Podremos tener más o mejores leyes, pero si nuestras autoridades no toman el asunto desde el ámbito educativo, social  y cultural, todo quedara en letras vacías sin efecto, el proceso de integración de los discapacitados físicos o mentales debe ir  acorde con un proceso de reflexión y discernimiento dirigido a nuestra sociedad, a través de planes o programas utilizando los medios informativos necesarios, solo así lograremos  un país inclusivo como resultado de nuestra solidaridad.

 

 

 

 

domingo, 1 de junio de 2014

DISCAPACIDAD



DISCAPACIDAD MENTAL
DISCRIMINACION E INTRANSIGENCIA

Por Sofía Flores


ART. 7  CONSTITUCION POLITICA DEL PERU
“Todos tienen derecho a la protección de su salud, la del medio familiar y la de la comunidad así como el deber de contribuir a su promoción y defensa. La persona incapacitada para velar por sí misma a causa de una deficiencia física o mental tiene derecho al respeto de su dignidad y a un régimen legal de protección, atención, readaptación y seguridad.”

Ley 27050
“La personas con discapacidad tiene iguales derechos, que los que asisten a la población en general “.





La intolerancia escondida bajo la fachada de una moralidad hipócrita no respeta nivel social ni profesional, la intolerancia justificada con ignorancia son las verdaderas enemigas de aquella inclusión social tan defendida de palabra pero con poca predisposición para hacerlas realidad.


La discapacidad en todos sus ámbitos no solo implica una lucha personal diaria para superarla, sino también una fortaleza superior en el enfrentamiento hacia una sociedad en su mayoría acostumbrada a verlos con lastima o con frases incipientes de “pobrecito o me da pena” , pero con dificultad para integrarlos solidariamente o para cumplir las leyes, porque  siempre buscaran esquivarlas con alguna dadiva, pero de ninguna manera siendo justos con estas personas, quienes tienen el derecho a tener las mismas oportunidades , considerando sus limitaciones , las cuales deberíamos comprender como seres humanos.


Pese a las iniciativas en mejorar la calidad de vida de los discapacitados físicos, aun ellos están muy lejos de conseguir la tan ansiada inclusión  para vivir y trabajar en forma digna. Viendo este panorama los discapacitados mentales están en el último nivel  de esta aceptación, las verdaderas causas nos llevan a una total indiferencia de nuestras autoridades en generar campañas o programas de ayuda social.


En la actualidad gracias al avance de la farmacología la gran mayoría de discapacitados mentales tienen la oportunidad de reinsertarse a su vida normal y ayudar con nuestro desarrollo, pero  se encuentran con una serie de obstáculos generados por la intransigencia, intolerancia, ignorancia e inhumanidad de nuestra sociedad, como consecuencia de una total negligencia en nuestro sistema democrático, para hacer cumplir lo estipulado en la constitución y defender la ley.


Nuestro sistema de salud es precario sin embargo alli están los distintos programas de rehabilitación para los discapacitados mentales, estos programas con ayuda de los familiares permiten a estas personas ser autodependientes , pero se enfrentan  a una sociedad con instituciones ya sea educativas o laborales  que los rechazan y  los marginan, apenas se enteran de su situación, sin importar el resultado  óptimo de su tratamiento y su rehabilitación, ante esta cruel actitud dejan a nuestros profesionales de la salud mental impotentes con el consiguiente menosprecio al trabajo de médicos, psicólogos , enfermeras y demás personal de ayuda social.


Un ejemplo es aquel padre de familia quien matriculo a su hija con discapacidad mental ya estabilizada con el debido tratamiento,  en un curso taller de manualidades, en un principio todo estaba bien pero cuando se enteraron de su realidad, le pidieron al padre retirarla, al negarse  defendiendo la educación de su hija, le permitieron que se quedara pero empezaron a marginarla , sin importar sus sentimientos ni su salud. 


Esto está ocurriendo en nuestro país, el avance tecnológico llega en toda su amplitud, pero este avance no se contempla en el estilo de vida de los discapacitados, en el reconocimiento al trabajo de nuestros profesionales de rehabilitación.


Esto se está permitiendo ante la mirada de autoridades de salud, ministerio de Inclusión y desarrollo social,  MINDES, defensoría del pueblo y tantas otras que dicen defender a los más desvalidos.


Para nuestras autoridades es más fácil decir “denuncien” es decir la política del tapar huecos cuando se presentan, pero lo más justo sería evitar esos huecos con estrategia,  trabajando  con políticas de prevención.


Ante la falta de solidaridad se puede iniciar esta concientización, trabajando conjuntamente con los sectores involucrados,   dando incentivos a empresas, talleres, o instituciones de educación que brinden oportunidades a los discapacitados, se pueden hacer campañas  desde los colegios para fomentar y culturizar sobre la situación actual de los discapacitados mentales,  para no verlos como seres  detestables a quienes se debe desterrar.


 Inclusión conlleva  elevar nuestra escala de valores, a fin de convivir en paz con nuestros semejantes, esto se lograra con el debido respeto a los derechos de todos y cada uno de nosotros SIN DISTINCIÓN.