DISCAPACIDAD
MENTAL
DISCRIMINACION
E INTRANSIGENCIA
Por Sofía Flores
ART.
7 CONSTITUCION POLITICA DEL PERU
“Todos tienen derecho a la protección de
su salud, la del medio familiar y la de la comunidad así como el deber de
contribuir a su promoción y defensa. La persona incapacitada para velar por sí
misma a causa de una deficiencia física o mental tiene derecho al respeto de su
dignidad y a un régimen legal de protección, atención, readaptación y
seguridad.”
Ley
27050
“La
personas con discapacidad tiene iguales derechos, que los que asisten a la
población en general “.
La
intolerancia escondida bajo la fachada de una moralidad hipócrita no respeta
nivel social ni profesional, la intolerancia justificada con ignorancia son las
verdaderas enemigas de aquella inclusión social tan defendida de palabra pero
con poca predisposición para hacerlas realidad.
La
discapacidad en todos sus ámbitos no solo implica una lucha personal diaria
para superarla, sino también una fortaleza superior en el enfrentamiento hacia
una sociedad en su mayoría acostumbrada a verlos con lastima o con frases
incipientes de “pobrecito o me da pena” , pero con dificultad para integrarlos
solidariamente o para cumplir las leyes, porque siempre buscaran esquivarlas con alguna dadiva,
pero de ninguna manera siendo justos con estas personas, quienes tienen el
derecho a tener las mismas oportunidades , considerando sus limitaciones , las
cuales deberíamos comprender como seres humanos.
Pese a las
iniciativas en mejorar la calidad de vida de los discapacitados físicos, aun
ellos están muy lejos de conseguir la tan ansiada inclusión para vivir y trabajar en forma digna. Viendo
este panorama los discapacitados mentales están en el último nivel de esta aceptación, las verdaderas causas nos
llevan a una total indiferencia de nuestras autoridades en generar campañas o programas
de ayuda social.
En la
actualidad gracias al avance de la farmacología la gran mayoría de discapacitados
mentales tienen la oportunidad de reinsertarse a su vida normal y ayudar con
nuestro desarrollo, pero se encuentran
con una serie de obstáculos generados por la intransigencia, intolerancia,
ignorancia e inhumanidad de nuestra sociedad, como consecuencia de una total
negligencia en nuestro sistema democrático, para hacer cumplir lo estipulado en
la constitución y defender la ley.
Nuestro
sistema de salud es precario sin embargo alli están los distintos programas de rehabilitación
para los discapacitados mentales, estos programas con ayuda de los familiares
permiten a estas personas ser autodependientes , pero se enfrentan a una sociedad con instituciones ya sea
educativas o laborales que los rechazan
y los marginan, apenas se enteran de su situación,
sin importar el resultado óptimo de su
tratamiento y su rehabilitación, ante esta cruel actitud dejan a nuestros profesionales
de la salud mental impotentes con el consiguiente menosprecio al trabajo de médicos,
psicólogos , enfermeras y demás personal de ayuda social.
Un ejemplo
es aquel padre de familia quien matriculo a su hija con discapacidad mental ya
estabilizada con el debido tratamiento, en un curso taller de manualidades, en un
principio todo estaba bien pero cuando se enteraron de su realidad, le pidieron
al padre retirarla, al negarse
defendiendo la educación de su hija, le permitieron que se quedara pero
empezaron a marginarla , sin importar sus sentimientos ni su salud.
Esto está
ocurriendo en nuestro país, el avance tecnológico llega en toda su amplitud,
pero este avance no se contempla en el estilo de vida de los discapacitados, en
el reconocimiento al trabajo de nuestros profesionales de rehabilitación.
Esto se está
permitiendo ante la mirada de autoridades de salud, ministerio de Inclusión y
desarrollo social, MINDES, defensoría
del pueblo y tantas otras que dicen defender a los más desvalidos.
Para
nuestras autoridades es más fácil decir “denuncien” es decir la política del
tapar huecos cuando se presentan, pero lo más justo sería evitar esos huecos
con estrategia, trabajando con políticas de prevención.
Ante la
falta de solidaridad se puede iniciar esta concientización, trabajando
conjuntamente con los sectores involucrados, dando
incentivos a empresas, talleres, o instituciones de educación que brinden
oportunidades a los discapacitados, se pueden hacer campañas desde los colegios para fomentar y culturizar
sobre la situación actual de los discapacitados mentales, para no verlos como seres detestables a quienes se debe desterrar.
Inclusión conlleva elevar nuestra escala de valores, a fin de convivir
en paz con nuestros semejantes, esto se lograra con el debido respeto a los derechos
de todos y cada uno de nosotros SIN DISTINCIÓN.
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